El proyecto Manos y Naturaleza se gestó en Alemania, producto de la experiencia de Mónica Koppmann con la educación de los niños alemanes, mientras estudiaba en ese país. Tras elaborar el proyecto, lo presentó a su grupo de amigos, quienes compartían su misma visión frente a la escasez de oportunidades de los niños en riesgo social.
Este grupo se comprometió espiritual y financieramente con el proyecto. Gracias a ellos, Manos y Naturaleza se convirtió en una realidad que existe hasta ahora, 21 años después.
A fines de 1984, Mónica regresó a Chile a poner en práctica el proyecto. Este grupo de particulares alemanes formó más tarde la asociación .Mis Manos Kinderhilfe. en Munich, Alemania. Entre 1985 y 1995, a miles de killómetros de distancia, los aportes de esta agrupación serían prácticamente la única fuente de ingresos de la institución.
A comienzos de 1985, Mónica Koppmann, conoce a un grupo de niños en la Villa Lautaro, en Peñalolén y los invita a realizar sus propias inquietudes; creándose "Club Manos y Naturaleza", que funciona en una mediagua, en medio de la Villa.
Cuando los mayores terminaron la Enseñanza Media, con el apoyo de la institución y por medio de becas de otras instituciones, continuaron sus estudios en diversos institutos y universidades.
En 1990 la Corporación Manos y Naturaleza obtuvo personalidad jurídica y se formó el primer directorio de la Corporación.
En 1992 la Corporación compra la primera casa, sede para el Club.
A partir de 1995, se formó el Círculo de Amigos de Manos y Naturaleza, formado por donantes chilenos.
En 1996 se adquiere la sede actual del Club, gracias a una donación especial, recibida de Mis Manos Kinderhilfe, de Alemania.
En 2001, Mónica Koppmann fue elegida líder Avina, una fundación internacional que apoya proyectos sociales en Latinoamérica.
En 2002, con el apoyo financiero y humano de la fundación AVINA, se desarrolló un proyecto de ampliación y réplica del modelo educativo / formativo de Manos y Naturaleza. Durante los años 2002 a 2005 se crearon dos nuevas sedes, una urbana, en San Luis de Macul, un sector de Peñalolén con altos índices de indigencia y drogadicción y una rural, en la Comuna de Puerto Octay, 10ª Región.
En 2002 se amplió el área de financiamiento. Se integró a las empresas como aliadas estratégicas, que aportan a través de un programa de apadrinamiento de sus empleados y se inició la presentación de proyectos a empresas nacionales e internacionales.
A fines de 2006 Mónica fue nombrada .Fellow. de Ashoka, una fundación internacional que apoya a emprendedores sociales en todo el mundo, para que puedan desarrollar sus proyectos.
En 2007, en alianza con la fundación chilena Educere, se crearon tres nuevas casas Club en Puente Alto, a través de la modalidad de capacitación a los tíos tutores a cargo de la nueva casa Club.
Actualmente la institución se encuentra en una etapa de consolidación: Ha ampliado la gama de programas de financiamiento de la Corporación, incluyendo, entre otros, eventos anuales, un círculo de donantes particulares y un programa de apadrinamiento de empresas.
Su estrategia de difusión consiste en replicar el modelo educativo formativo a través de la capacitación de tutores a cargo de nuevas casas club.
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